QuestLab Plataforma Inteligente de Questões
Banco público de questões

Questões para Concursos

Pesquise questões reais por disciplina, assunto, tópico, banca, órgão, cargo, ano e modalidade.

Questões por banca

29 bancas disponíveis. Clique para visualizar todas.

Encontre as questões que procura
Limpar filtros
176 questões encontradas
Texto associado
Texto 18A4 Isabel Allende: «Las sombras del fascismo, la violencia y la injusticia no son inevitables, pero se repiten» Cuando te gusta la literatura, abrir un nuevo libro provoca una emoción difícil de narrar. ¿Qué me contará esa obra? ¿Me emocionará? ¿Me aburrirá? ¿Acabaré recomendándosela a todo el mundo? ¿Qué cosas aprenderé? Pero cuando el libro que tienes entre manos es el nuevo de Isabel Allende, la cosa se pone muy seria. Porque es la escritora en lengua española más leída del mundo, y porque ha dejado claro que la buena literatura no está reñida con las emociones y, en el otro lado, la denuncia política y social. Tengo la ocasión de entrevistarla por su nuevo libro, El viento conoce mi nombre , en el que trata un tema más candente que nunca: la migración. ¿Crees que la sociedad tiene el corazón demasiado endurecido para no percibir el drama de la inmigración y la deportación infantil? Es difícil entender y simpatizar con números abstractos. Nos dicen que hay millones de seres desplazados en el mundo, pero eso no significa nada si no conocemos a una de esa víctima, vemos su cara, escuchamos su historia, sabemos su nombre. Recién entonces la tragedia toma forma humana y podemos abrir el corazón. ¿Cómo describirías tu proceso de escritura? ¿Tienes alguna rutina o ritual al momento de sentarte a escribir? Empiezo todos mis libros el 8 de enero, tengo un solo proyecto entre manos, escribo todos los días menos el domingo, normalmente 6-8 horas diarias con una breve interrupción para comer. Siempre me doy tiempo para hacer ejercicio y caminar a mis perros. Investigo, reviso, corrijo y edito hasta el cansancio. Hay algún personaje en particular que te haya dejado una huella profunda o del que te sientas especialmente orgullosa? Clara del Valle, en mi primera novela, porque fue inspirada en mi abuela clarividente y espiritista. No tuve que inventar a Clara, sólo tuve que recordar a mi abuela. Tus novelas a menudo abordan temas sociales y políticos. ¿Crees que la literatura puede ser una herramienta para el cambio social? Toda forma de arte nos acerca de forma personal a la experiencia humana, pero no pretendo que mis libros produzcan cambio social. La gente que me lee ya piensa como yo. Las ideas y los sentimientos están allí, yo sólo los pongo en palabras. ¿Cómo te enfrentas a los desafíos o bloqueos creativos? ¿Has padecido alguno en todos estos años? Después de la muerte de mi hija escribí una memoria, Paula, que me salvó de una depresión profunda, pero pasé los tres años siguientes sin poder escribir. Un día recordé que tengo entrenamiento de periodista y si me dan un tema y tiempo para investigar, puedo escribir sobre casi cualquier cosa. Escribí un libro que no es ficción sobre la gula y la lujuria. Aprendí que si estoy bloqueada con la ficción, puedo recurrir a otros géneros. ¿Tienes algún proyecto literario en mente para el futuro cercano? Siempre estoy escribiendo o investigando para un libro. Ahora estoy en la mitad del primer borrador de otra novela, pero nunca hablo de un proyecto que no he terminado. Internet: (con adaptaciones).

De acuerdo con las ideas presentadas en el texto 18A4,

A es difícil que una obra literaria de calidad aborde asuntos sobre injusticias.
B es necesario evitar las emociones que provoca la denuncia política y social.
C se puede mezclar emoción y crítica social en una buena obra literaria.
D debe evitarse hablar de asuntos tediosos a la hora de escribir una obra literaria.
E si se mezcla emoción y denuncias estamos más ante una obra panfletaria, exenta de calidad literaria.
Texto associado
Texto 18A4 Isabel Allende: «Las sombras del fascismo, la violencia y la injusticia no son inevitables, pero se repiten» Cuando te gusta la literatura, abrir un nuevo libro provoca una emoción difícil de narrar. ¿Qué me contará esa obra? ¿Me emocionará? ¿Me aburrirá? ¿Acabaré recomendándosela a todo el mundo? ¿Qué cosas aprenderé? Pero cuando el libro que tienes entre manos es el nuevo de Isabel Allende, la cosa se pone muy seria. Porque es la escritora en lengua española más leída del mundo, y porque ha dejado claro que la buena literatura no está reñida con las emociones y, en el otro lado, la denuncia política y social. Tengo la ocasión de entrevistarla por su nuevo libro, El viento conoce mi nombre , en el que trata un tema más candente que nunca: la migración. ¿Crees que la sociedad tiene el corazón demasiado endurecido para no percibir el drama de la inmigración y la deportación infantil? Es difícil entender y simpatizar con números abstractos. Nos dicen que hay millones de seres desplazados en el mundo, pero eso no significa nada si no conocemos a una de esa víctima, vemos su cara, escuchamos su historia, sabemos su nombre. Recién entonces la tragedia toma forma humana y podemos abrir el corazón. ¿Cómo describirías tu proceso de escritura? ¿Tienes alguna rutina o ritual al momento de sentarte a escribir? Empiezo todos mis libros el 8 de enero, tengo un solo proyecto entre manos, escribo todos los días menos el domingo, normalmente 6-8 horas diarias con una breve interrupción para comer. Siempre me doy tiempo para hacer ejercicio y caminar a mis perros. Investigo, reviso, corrijo y edito hasta el cansancio. Hay algún personaje en particular que te haya dejado una huella profunda o del que te sientas especialmente orgullosa? Clara del Valle, en mi primera novela, porque fue inspirada en mi abuela clarividente y espiritista. No tuve que inventar a Clara, sólo tuve que recordar a mi abuela. Tus novelas a menudo abordan temas sociales y políticos. ¿Crees que la literatura puede ser una herramienta para el cambio social? Toda forma de arte nos acerca de forma personal a la experiencia humana, pero no pretendo que mis libros produzcan cambio social. La gente que me lee ya piensa como yo. Las ideas y los sentimientos están allí, yo sólo los pongo en palabras. ¿Cómo te enfrentas a los desafíos o bloqueos creativos? ¿Has padecido alguno en todos estos años? Después de la muerte de mi hija escribí una memoria, Paula, que me salvó de una depresión profunda, pero pasé los tres años siguientes sin poder escribir. Un día recordé que tengo entrenamiento de periodista y si me dan un tema y tiempo para investigar, puedo escribir sobre casi cualquier cosa. Escribí un libro que no es ficción sobre la gula y la lujuria. Aprendí que si estoy bloqueada con la ficción, puedo recurrir a otros géneros. ¿Tienes algún proyecto literario en mente para el futuro cercano? Siempre estoy escribiendo o investigando para un libro. Ahora estoy en la mitad del primer borrador de otra novela, pero nunca hablo de un proyecto que no he terminado. Internet: (con adaptaciones).

De acuerdo con el texto 18A4, la autora de El viento conoce mi nombre considera que el ser humano

A avanza a pasos agigantados.
B siempre está tropezando con los mismos obstáculos y eso le impide avanzar.
C apenas ve piedras en su camino, razón por la que considera que está en una civilización mucho mejor.
D a pesar de repetir idénticos errores, avanza despacio.
E recorre el camino hacia adelante y hacia atrás, sin salir del mismo lugar.
Texto associado
Texto 18A4 Isabel Allende: «Las sombras del fascismo, la violencia y la injusticia no son inevitables, pero se repiten» Cuando te gusta la literatura, abrir un nuevo libro provoca una emoción difícil de narrar. ¿Qué me contará esa obra? ¿Me emocionará? ¿Me aburrirá? ¿Acabaré recomendándosela a todo el mundo? ¿Qué cosas aprenderé? Pero cuando el libro que tienes entre manos es el nuevo de Isabel Allende, la cosa se pone muy seria. Porque es la escritora en lengua española más leída del mundo, y porque ha dejado claro que la buena literatura no está reñida con las emociones y, en el otro lado, la denuncia política y social. Tengo la ocasión de entrevistarla por su nuevo libro, El viento conoce mi nombre , en el que trata un tema más candente que nunca: la migración. ¿Crees que la sociedad tiene el corazón demasiado endurecido para no percibir el drama de la inmigración y la deportación infantil? Es difícil entender y simpatizar con números abstractos. Nos dicen que hay millones de seres desplazados en el mundo, pero eso no significa nada si no conocemos a una de esa víctima, vemos su cara, escuchamos su historia, sabemos su nombre. Recién entonces la tragedia toma forma humana y podemos abrir el corazón. ¿Cómo describirías tu proceso de escritura? ¿Tienes alguna rutina o ritual al momento de sentarte a escribir? Empiezo todos mis libros el 8 de enero, tengo un solo proyecto entre manos, escribo todos los días menos el domingo, normalmente 6-8 horas diarias con una breve interrupción para comer. Siempre me doy tiempo para hacer ejercicio y caminar a mis perros. Investigo, reviso, corrijo y edito hasta el cansancio. Hay algún personaje en particular que te haya dejado una huella profunda o del que te sientas especialmente orgullosa? Clara del Valle, en mi primera novela, porque fue inspirada en mi abuela clarividente y espiritista. No tuve que inventar a Clara, sólo tuve que recordar a mi abuela. Tus novelas a menudo abordan temas sociales y políticos. ¿Crees que la literatura puede ser una herramienta para el cambio social? Toda forma de arte nos acerca de forma personal a la experiencia humana, pero no pretendo que mis libros produzcan cambio social. La gente que me lee ya piensa como yo. Las ideas y los sentimientos están allí, yo sólo los pongo en palabras. ¿Cómo te enfrentas a los desafíos o bloqueos creativos? ¿Has padecido alguno en todos estos años? Después de la muerte de mi hija escribí una memoria, Paula, que me salvó de una depresión profunda, pero pasé los tres años siguientes sin poder escribir. Un día recordé que tengo entrenamiento de periodista y si me dan un tema y tiempo para investigar, puedo escribir sobre casi cualquier cosa. Escribí un libro que no es ficción sobre la gula y la lujuria. Aprendí que si estoy bloqueada con la ficción, puedo recurrir a otros géneros. ¿Tienes algún proyecto literario en mente para el futuro cercano? Siempre estoy escribiendo o investigando para un libro. Ahora estoy en la mitad del primer borrador de otra novela, pero nunca hablo de un proyecto que no he terminado. Internet: (con adaptaciones).

Según el texto 18A4, el proceso de escritura de Isabel Allende consiste en

A escribir durante la semana de lunes a viernes.
B adiestrar a sus mascotas diariamente y encargarle a alguien que las lleve a pasear.
C iniciar su trabajo a las 6 h de la mañana y concluir su jornada, por la noche, a las 20 h.
D empezar sus obras el 8 de enero y las terminarlas cualquier día de la semana, menos un domingo.
E revisar, editar o corregir sus textos cuando se encuentra cansada.
Texto associado
Texto 18A4 Isabel Allende: «Las sombras del fascismo, la violencia y la injusticia no son inevitables, pero se repiten» Cuando te gusta la literatura, abrir un nuevo libro provoca una emoción difícil de narrar. ¿Qué me contará esa obra? ¿Me emocionará? ¿Me aburrirá? ¿Acabaré recomendándosela a todo el mundo? ¿Qué cosas aprenderé? Pero cuando el libro que tienes entre manos es el nuevo de Isabel Allende, la cosa se pone muy seria. Porque es la escritora en lengua española más leída del mundo, y porque ha dejado claro que la buena literatura no está reñida con las emociones y, en el otro lado, la denuncia política y social. Tengo la ocasión de entrevistarla por su nuevo libro, El viento conoce mi nombre , en el que trata un tema más candente que nunca: la migración. ¿Crees que la sociedad tiene el corazón demasiado endurecido para no percibir el drama de la inmigración y la deportación infantil? Es difícil entender y simpatizar con números abstractos. Nos dicen que hay millones de seres desplazados en el mundo, pero eso no significa nada si no conocemos a una de esa víctima, vemos su cara, escuchamos su historia, sabemos su nombre. Recién entonces la tragedia toma forma humana y podemos abrir el corazón. ¿Cómo describirías tu proceso de escritura? ¿Tienes alguna rutina o ritual al momento de sentarte a escribir? Empiezo todos mis libros el 8 de enero, tengo un solo proyecto entre manos, escribo todos los días menos el domingo, normalmente 6-8 horas diarias con una breve interrupción para comer. Siempre me doy tiempo para hacer ejercicio y caminar a mis perros. Investigo, reviso, corrijo y edito hasta el cansancio. Hay algún personaje en particular que te haya dejado una huella profunda o del que te sientas especialmente orgullosa? Clara del Valle, en mi primera novela, porque fue inspirada en mi abuela clarividente y espiritista. No tuve que inventar a Clara, sólo tuve que recordar a mi abuela. Tus novelas a menudo abordan temas sociales y políticos. ¿Crees que la literatura puede ser una herramienta para el cambio social? Toda forma de arte nos acerca de forma personal a la experiencia humana, pero no pretendo que mis libros produzcan cambio social. La gente que me lee ya piensa como yo. Las ideas y los sentimientos están allí, yo sólo los pongo en palabras. ¿Cómo te enfrentas a los desafíos o bloqueos creativos? ¿Has padecido alguno en todos estos años? Después de la muerte de mi hija escribí una memoria, Paula, que me salvó de una depresión profunda, pero pasé los tres años siguientes sin poder escribir. Un día recordé que tengo entrenamiento de periodista y si me dan un tema y tiempo para investigar, puedo escribir sobre casi cualquier cosa. Escribí un libro que no es ficción sobre la gula y la lujuria. Aprendí que si estoy bloqueada con la ficción, puedo recurrir a otros géneros. ¿Tienes algún proyecto literario en mente para el futuro cercano? Siempre estoy escribiendo o investigando para un libro. Ahora estoy en la mitad del primer borrador de otra novela, pero nunca hablo de un proyecto que no he terminado. Internet: (con adaptaciones).

De acuerdo con el texto 18A4, durante las fases en las que no tiene nuevas ideas, ni consigue desarrollar proyectos más creativos, Isabel Allende

A se dedica a publicar en distintos medios de comunicación, porque ella es periodista.
B escribe sobre temas que no tengan que ver con la ficción.
C evita tener tiempo libre y se ocupa de todo tipo de actividades, entre ellas cocinar.
D se ocupa de diferentes asuntos no relacionados con la escritura.
E suele trabajar con investigaciones y trabajos de ese género.
Texto associado
Texto 18A4 Isabel Allende: «Las sombras del fascismo, la violencia y la injusticia no son inevitables, pero se repiten» Cuando te gusta la literatura, abrir un nuevo libro provoca una emoción difícil de narrar. ¿Qué me contará esa obra? ¿Me emocionará? ¿Me aburrirá? ¿Acabaré recomendándosela a todo el mundo? ¿Qué cosas aprenderé? Pero cuando el libro que tienes entre manos es el nuevo de Isabel Allende, la cosa se pone muy seria. Porque es la escritora en lengua española más leída del mundo, y porque ha dejado claro que la buena literatura no está reñida con las emociones y, en el otro lado, la denuncia política y social. Tengo la ocasión de entrevistarla por su nuevo libro, El viento conoce mi nombre , en el que trata un tema más candente que nunca: la migración. ¿Crees que la sociedad tiene el corazón demasiado endurecido para no percibir el drama de la inmigración y la deportación infantil? Es difícil entender y simpatizar con números abstractos. Nos dicen que hay millones de seres desplazados en el mundo, pero eso no significa nada si no conocemos a una de esa víctima, vemos su cara, escuchamos su historia, sabemos su nombre. Recién entonces la tragedia toma forma humana y podemos abrir el corazón. ¿Cómo describirías tu proceso de escritura? ¿Tienes alguna rutina o ritual al momento de sentarte a escribir? Empiezo todos mis libros el 8 de enero, tengo un solo proyecto entre manos, escribo todos los días menos el domingo, normalmente 6-8 horas diarias con una breve interrupción para comer. Siempre me doy tiempo para hacer ejercicio y caminar a mis perros. Investigo, reviso, corrijo y edito hasta el cansancio. Hay algún personaje en particular que te haya dejado una huella profunda o del que te sientas especialmente orgullosa? Clara del Valle, en mi primera novela, porque fue inspirada en mi abuela clarividente y espiritista. No tuve que inventar a Clara, sólo tuve que recordar a mi abuela. Tus novelas a menudo abordan temas sociales y políticos. ¿Crees que la literatura puede ser una herramienta para el cambio social? Toda forma de arte nos acerca de forma personal a la experiencia humana, pero no pretendo que mis libros produzcan cambio social. La gente que me lee ya piensa como yo. Las ideas y los sentimientos están allí, yo sólo los pongo en palabras. ¿Cómo te enfrentas a los desafíos o bloqueos creativos? ¿Has padecido alguno en todos estos años? Después de la muerte de mi hija escribí una memoria, Paula, que me salvó de una depresión profunda, pero pasé los tres años siguientes sin poder escribir. Un día recordé que tengo entrenamiento de periodista y si me dan un tema y tiempo para investigar, puedo escribir sobre casi cualquier cosa. Escribí un libro que no es ficción sobre la gula y la lujuria. Aprendí que si estoy bloqueada con la ficción, puedo recurrir a otros géneros. ¿Tienes algún proyecto literario en mente para el futuro cercano? Siempre estoy escribiendo o investigando para un libro. Ahora estoy en la mitad del primer borrador de otra novela, pero nunca hablo de un proyecto que no he terminado. Internet: (con adaptaciones).

Actualmente, de acuerdo con el texto 18A4, Isabel Allende

A está en la mitad del proceso de escritura de su primera novela.
B está volcada en un proyecto relacionado con la ficción audiovisual.
C está inmersa en la fase inicial del texto provisional de un nuevo proyecto literario.
D se halla alejada del mundo literario escrito.
E se encuentra al inicio de un proyecto televisivo.
Texto associado
El Bellas Artes se renueva Mientras se acaba de lanzar oficialmente la licitación para remodelar el Museo Nacional de Bellas Artes y añadir un paseo de esculturas, avanza el proyecto de mudar el 80% de las reservas de la institución a un nuevo espacio en Tecnópolis, ya construido, que albergará parte de las 13 mil obras de ese patrimonio, a tono con una tendencia internacional de abrir la trastienda de los museos a todo el público. Con un presupuesto de 840 millones de pesos, el pliego de la licitación supone un avance concreto en la remodelación del edificio que recibe 2.000 visitantes por día. “Es un viejo anhelo el de ampliar el museo y modernizarlo con ascensores nuevos y circulaciones modernas”, dijo su director, Andrés Duprat. El hall de circulación estará ubicado en lo que será el esperado Paseo de Esculturas. Este paseo abrirá de día y cerrará durante la noche, y a él se podrá acceder también desde los parques aledaños. “El proyecto es llevar el 80 por ciento de las reservas a un edificio nuevo, industrial, que está en Tecnópolis – a 15 minutos por autopista – donde las obras, que actualmente están en el subsuelo, van a estar en mejores condiciones ya que es un espacio tecnologizado, que tendrá aire acondicionado, espacio adecuado, áreas de trabajo, laboratorio, y sobre todo, la posibilidad de que el público acceda a verlo”, anticipa Duprat. Internet: (con adaptaciones).

Llevando en consideración la información y el vocabulario presentado en el texto, juzgue lo siguiente ítem. Los visitantes diarios del Museo Nacional de Bellas Artes generan un montante de 840 millones de pesos, cantidad que podrá ser utilizada en su reforma.

A Certo
B Errado
Texto associado
El Bellas Artes se renueva Mientras se acaba de lanzar oficialmente la licitación para remodelar el Museo Nacional de Bellas Artes y añadir un paseo de esculturas, avanza el proyecto de mudar el 80% de las reservas de la institución a un nuevo espacio en Tecnópolis, ya construido, que albergará parte de las 13 mil obras de ese patrimonio, a tono con una tendencia internacional de abrir la trastienda de los museos a todo el público. Con un presupuesto de 840 millones de pesos, el pliego de la licitación supone un avance concreto en la remodelación del edificio que recibe 2.000 visitantes por día. “Es un viejo anhelo el de ampliar el museo y modernizarlo con ascensores nuevos y circulaciones modernas”, dijo su director, Andrés Duprat. El hall de circulación estará ubicado en lo que será el esperado Paseo de Esculturas. Este paseo abrirá de día y cerrará durante la noche, y a él se podrá acceder también desde los parques aledaños. “El proyecto es llevar el 80 por ciento de las reservas a un edificio nuevo, industrial, que está en Tecnópolis – a 15 minutos por autopista – donde las obras, que actualmente están en el subsuelo, van a estar en mejores condiciones ya que es un espacio tecnologizado, que tendrá aire acondicionado, espacio adecuado, áreas de trabajo, laboratorio, y sobre todo, la posibilidad de que el público acceda a verlo”, anticipa Duprat. Internet: (con adaptaciones).

Llevando en consideración la información y el vocabulario presentado en el texto, juzgue lo siguiente ítem. Si deseásemos recorrer a pie la distancia entre el Museo de Bellas Artes y el nuevo espacio en Tecnópolis, tardaríamos aproximadamente un cuarto de hora.

A Certo
B Errado
Texto associado
El Bellas Artes se renueva Mientras se acaba de lanzar oficialmente la licitación para remodelar el Museo Nacional de Bellas Artes y añadir un paseo de esculturas, avanza el proyecto de mudar el 80% de las reservas de la institución a un nuevo espacio en Tecnópolis, ya construido, que albergará parte de las 13 mil obras de ese patrimonio, a tono con una tendencia internacional de abrir la trastienda de los museos a todo el público. Con un presupuesto de 840 millones de pesos, el pliego de la licitación supone un avance concreto en la remodelación del edificio que recibe 2.000 visitantes por día. “Es un viejo anhelo el de ampliar el museo y modernizarlo con ascensores nuevos y circulaciones modernas”, dijo su director, Andrés Duprat. El hall de circulación estará ubicado en lo que será el esperado Paseo de Esculturas. Este paseo abrirá de día y cerrará durante la noche, y a él se podrá acceder también desde los parques aledaños. “El proyecto es llevar el 80 por ciento de las reservas a un edificio nuevo, industrial, que está en Tecnópolis – a 15 minutos por autopista – donde las obras, que actualmente están en el subsuelo, van a estar en mejores condiciones ya que es un espacio tecnologizado, que tendrá aire acondicionado, espacio adecuado, áreas de trabajo, laboratorio, y sobre todo, la posibilidad de que el público acceda a verlo”, anticipa Duprat. Internet: (con adaptaciones).

Llevando en consideración la información y el vocabulario presentado en el texto, juzgue lo siguiente ítem. Es posible sustituir “trastienda”, en “a tono con una tendencia internacional de abrir la trastienda de los museos a todo el público” (primer párrafo) por carpa , sin que ello suponga ningún cambio semántico ni gramatical en el texto.

A Certo
B Errado
Texto associado
TEXTO 1 (…) Si el diálogo es el encuentro de los hombres para ser más, éste no puede realizarse en la desesperanza. Si los sujetos del diálogo nada esperan de su que hacer, ya no puede haber diálogo. Su encuentro allí es vacío y estéril. Es burocrático y fastidioso. Finalmente, no hay diálogo verdadero si no existe en sus sujetos un pensar verdadero. Pensar crítico que, no aceptando la dicotomía mundo–hombres, reconoce entre ellos una inquebrantable solidaridad. Este es un pensar que percibe la realidad como un proceso, que la capta en constante devenir y no como algo estático. Una tal forma de pensar no se dicotomiza a sí misma de la acción y se empapa permanentemente de temporalidad, a cuyos riesgos no teme. Se opone al pensar ingenuo, que ve el “tiempo histórico como un peso, como la estratificación de las adquisiciones y experiencias del pasado” 6 de lo que resulta que el presente debe ser algo normalizado y bien adaptado. Para el pensar ingenuo, lo importante es la acomodación a este presente normalizado. Para el pensar crítico, la permanente transformación de la realidad, con vistas a una permanente humanización de los hombres. Para el pensar crítico, diría Pierre Furter, “la meta no será ya eliminar los riesgos de la temporalidad, adhiriéndome al espacio garantizado, sino temporalizar el espacio. El universo no se me revela —señala Funer—en el espacio imponiéndome una presencia matiza a la cual sólo puedo adaptarme, sino que se me revela como campo, un dominio que va tomando forma en la medida de mi acción”. 7 Para el pensar ingenuo la meta es apegarse a ese espacio garantizado, ajustándose a él y al negar así la temporalidad se niega a sí mismo. Solamente el diálogo, que implica el pensar crítico, es capaz de generarlo. Sin él no hay comunicación y sin ésta no hay verdadera educación. Educación que, superando la contradicción educador-educando, se instaura como situación gnoseológica en que los sujetos inciden su acto cognoscente sobre el objeto cognoscible que los mediatiza. De ahí que, para realizar esta concepción de la educación como práctica de la libertad, su dialogicidad empiece, no al encontrarse el educador- educando con los educando- educadores en una situación pedagógica, sino antes, cuando aquél se pregunta en torno a qué va a dialogar con éstos. Dicha inquietud en torno al contenido del diálogo es la inquietud a propósito del contenido programático de la educación. Para el “educador bancario”, en su antidialogicidad, la pregunta, obviamente, no es relativa al contenido del diálogo, que para él no existe, sino con respecto al programa sobre el cual disertará a sus alumnos. Y a esta pregunta responde él mismo, organizando su programa. Para el educador-educando, dialógico, problematizador, el contenido programático de la educación no es una donación o una imposición - un conjunto de informes que han de ser depositados en los educandos -, sino la devolución organizada, sistematizada y acrecentada al pueblo de aquellos elementos que éste le entregó en forma inestructurada. 8 La educación auténtica, repetimos, no se hace de A para B o de A sobre B, sino A con B, con la mediación del mundo. Mundo que impresiona y desafía a unos y a otros originando visiones y puntos de vista en torno de él. Visiones impregnadas de anhelos, de dudas, de esperanzas o desesperanzas que implican temas significativos, en base a los cuales se constituirá el contenido programático de la educación. Uno de los equívocos propios de una concepción ingenua del humanismo, radica en que, en su ansia por presentar un modelo ideal de “buen hombre”, se olvida de la situación concreta, existencial, presente de los hombres mismos. “El humanismo - dice Furter - consiste en permitir la toma de conciencia de nuestra plena humanidad, como condición y obligación, como situación y proyecto.” 9 (…) Notas : 6 Fragmento de una carta de un amigo del autor. 7 Pierre Furter, Educação e vida, Editôra Vozes. Petrópolis, Río, 1966. pp. 26-27. 8 En una larga conversación con Malraux, declaró Mao: “Usted sabe qué es lo que proclamo desde hace tiempo; debemos enseñar a las masas con precisión lo que hemos recibido de ellas con confusión.” André Malraux, Antimémoires, Gallimard, París, 1967, p. 551. [Antimemorias, Buenos Aires, Sur, 1968]. En esta afirmación de Mao subyace toda una teoría dialógica sobre la constitución del contenido programático de la educación, el cual no puede ser elaborado a partir de las finalidades del educador, de lo que le parezca ser mejor para sus educandos. 9 Pierre Furter, op. cit., p. 165. (FREIRE, Paulo. Pedagogía del Oprimido. Trad. Jorge Mellado. México: Siglo XXI. Editores C. A de C. V, 2005, pp. 111-114)

Según Freire, en el texto 1, el diálogo depende de la existencia:

A de la acomodación al presente
B de la dicotomía mundo-hombres
C del ánimo de los sujetos para alcanzar lo que se desea
D de la conformidad entre educador-educando y educando-educador
Texto associado
TEXTO 3 Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan –no lo saben, lo terrible es que no lo saben–, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj. CORTÁZAR, Julio. Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj. IN: Cuentos completos 2. Buenos Aires: Punto de Lectura, 2007, p.29.

En el texto 3, el enunciador marca más enfáticamente su punto de vista sobre el reloj por medio de:

A “la necesidad de darle cuerda”
B “un pequeño infierno florido”
C “menudo picapedrero”
D “Piensa en esto”