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CEBRASPE
51.363 questões
FGV
25.316 questões
FCC
24.632 questões
AOCP
23.456 questões
IBFC
11.190 questões
VUNESP
10.983 questões
Instituto Quadrix
9.793 questões
FUNDATEC
9.088 questões
IBADE
7.820 questões
CESGRANRIO
6.013 questões
OBJETIVA
4.740 questões
CONSULPLAN
4.174 questões
FEPESE
3.585 questões
IADES
3.439 questões
IESES
2.627 questões
SELECON
2.377 questões
IDECAN
1.907 questões
MS CONCURSOS
1.485 questões
Instituto Legalle
1.281 questões
FAFIPA
1.161 questões
FUMARC
842 questões
ACAFE
551 questões
INSTITUTO AOCP
430 questões
NUCEPE
378 questões
FUNIVERSA
348 questões
FAURGS
203 questões
FIOCRUZ
48 questões
MACKENZIE
48 questões
CETRO
17 questões
80 questões encontradas
Podemos ter pares mínimos na Libras em que apenas a mudança de um dos elementos constitutivos do sinal gera contraste com os demais idênticos, levando ao seu valor distintivo na língua. Trata-se de par mínimo quanto à configuração da mão:
Todas as línguas existentes no mundo, independentemente de sua modalidade linguística, apresentam processos responsáveis pela criação de novas palavras. A regra de contato da Libras é aplicada na formação de:
As línguas de sinais, assim como as línguas orais, também apresentam todas as propriedades inerentes às línguas humanas, sendo que NÃO se estabelece como característica da Libras:
As expressões faciais também fazem parte da comunicação humana. Através delas, podemos revelar emoções, sentimentos, intenções para nosso interlocutor. No que se refere a Libras, as expressões faciais:
Texto associado
Haga la lectura del texto para contestar la cuestione. Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena? Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público. “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”. Huele rico “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto. El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado. Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor. “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik. El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías. ¿Y las gaseosas? Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo? O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación. Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto. “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló. Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto. Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce. El aspecto psicológico “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado). “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló. Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios. “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró. Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC? “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”. (Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
El término “chatarra” en el título se usa para describir la comida como siendo:
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Haga la lectura del texto para contestar la cuestione. Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena? Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público. “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”. Huele rico “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto. El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado. Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor. “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik. El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías. ¿Y las gaseosas? Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo? O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación. Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto. “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló. Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto. Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce. El aspecto psicológico “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado). “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló. Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios. “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró. Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC? “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”. (Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Abajo, se disponen posibles significados para el verbo “saber” . El significado que corresponde al término en su uso en el título del texto está en:
Texto associado
Haga la lectura del texto para contestar la cuestione. Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena? Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público. “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”. Huele rico “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto. El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado. Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor. “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik. El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías. ¿Y las gaseosas? Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo? O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación. Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto. “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló. Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto. Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce. El aspecto psicológico “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado). “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló. Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios. “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró. Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC? “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”. (Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Considere el término subrayado en “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato […] ” (5º§). Es correcto decir que él podría ser sustituido, sin cambio de sentido, por:
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Haga la lectura del texto para contestar la cuestione. Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena? Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público. “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”. Huele rico “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto. El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado. Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor. “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik. El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías. ¿Y las gaseosas? Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo? O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación. Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto. “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló. Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto. Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce. El aspecto psicológico “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado). “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló. Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios. “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró. Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC? “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”. (Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Abajo, se disponen cuatro sinónimos para distintos significados del término “rico” . El que podría sustituir, sin cambio de sentido, su ocurrencia en “Huele rico” (4º§) está en:
Texto associado
Haga la lectura del texto para contestar la cuestione. Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena? Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público. “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”. Huele rico “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto. El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado. Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor. “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik. El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías. ¿Y las gaseosas? Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo? O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación. Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto. “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló. Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto. Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce. El aspecto psicológico “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado). “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló. Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios. “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró. Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC? “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”. (Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)